Desde Geoinnova, en colaboración con el Colegio de Geógrafos, presentamos el cuarto episodio de nuestra serie audiovisual «Geografía en Acción». En esta entrega, conversamos con Ana Merenciano, geógrafa y técnica en Salud y Medio Ambiente en la Cruz Roja de Madrid. Su perfil nos descubre una faceta de la geografía profundamente humana, donde el análisis del territorio se convierte en una herramienta vital para mejorar el bienestar de los colectivos más vulnerables.
Trayectoria: De la biogeografía a la acción social

Ana inició su formación en la Universidad de Valencia, cursando el grado en Geografía y Medio Ambiente, para posteriormente especializarse en Restauración de Ecosistemas en la Universidad de Alcalá.
Aunque sus primeros pasos profesionales estuvieron ligados a la educación ambiental en parques naturales y a la investigación en biogeografía, Ana pronto descubrió que la geografía humana le ofrecía una comprensión única sobre cómo la sociedad interactúa con su entorno.
Nos explica que esa formación transversal le ha permitido aportar un «plus» en su trabajo diario: la capacidad de entender cómo el medio afecta a las personas y cómo estas, a su vez, afectan al medio.
Para Ana, estar en la Cruz Roja es la culminación de una vocación que ya intuía desde la carrera, donde ya se interesaba por la cooperación al desarrollo y la sostenibilidad.
Investigación aplicada: Adaptación urbana al cambio climático
Uno de los puntos más destacados de nuestra charla es la labor de Ana en proyectos de adaptación urbana al cambio climático. Exploramos cómo utiliza sus conocimientos en climatología y meteorología para identificar barrios vulnerables ante las islas de calor urbano en Madrid.
A través de su análisis, Ana nos detalla cómo factores físicos (impermeabilización del suelo, falta de zonas verdes u orientación solar) se cruzan con variables sociales (densidad de población, niveles de renta y envejecimiento). El motivo es localizar dónde es más necesaria la intervención humanitaria. Este trabajo se realiza, en muchas ocasiones, en colaboración con entidades como el Ayuntamiento de Madrid o la Fundación Zurich. Con ello se demuestra que el geógrafo es un puente necesario entre la administración, la empresa privada y el tercer sector.
El geógrafo en equipos multidisciplinares
En un entorno habitualmente dominado por trabajadores sociales y psicólogos, Ana nos resalta el valor diferencial de la geografía. Mientras otros perfiles dominan la legislación social o de extranjería, el geógrafo aporta un conocimiento técnico esencial en legislación urbanística y medioambiental.
Esta visión integral se aplica también de forma interna en la organización. Ana además de gestionar proyectos externos, actúa como intermediaria en la sostenibilidad de la propia Cruz Roja. Forma a técnicos y voluntarios en gestión de residuos, normativa de temperaturas en oficinas o la reducción de emisiones en la flota de vehículos.
Metodologías, tecnología y vocación
Para llevar a cabo estos análisis, Ana combina herramientas de vanguardia con técnicas tradicionales de campo. Ponemos de relieve el uso de Sistemas de Información Geográfica (SIG) para mapear la vulnerabilidad socioeconómica y climática. La geografía humana también toma su importancia a través de grupos focales, entrevistas a informantes (comerciantes, servicios de emergencia) y encuestas a pie de calle.
Finalmente, Ana nos insiste en que, más allá de la técnica, este trabajo requiere una gran vocación y habilidades blandas como la empatía, la creatividad y la capacidad de comunicación institucional.
Para aquellos que quieran seguir sus pasos, recomienda encarecidamente el voluntariado como la mejor vía para desarrollar estas habilidades y acceder a oportunidades profesionales en el sector de las ONG.
Sobre el proyecto
Como ya hemos compartido anteriormente, «Geografía en Acción» es nuestro espacio para visibilizar la versatilidad de la geografía aplicada. Puedes ver la entrevista completa a Ana Merenciano y descubrir cómo la geografía contribuye a una salud comunitaria más resiliente en el siguiente enlace:
Ana Merenciano es un ejemplo de cómo la geografía puede y debe estar al servicio de la sociedad. Su trayectoria nos demuestra que el análisis territorial es imprescindible para construir ciudades más justas, saludables y preparadas para los retos climáticos del futuro.

¿Quieres comentarnos algo? Adelante!