Desde finales del siglo XX que el término sostenibilidad se ha incorporado en nuestro vocabulario de uso cotidiano, es más, últimamente su incesante uso en múltiples ámbitos y contextos parecen desgastar su significado y mermarle la importancia real del vocablo. Como escribe Calvente A.M., la palabra sostenibilidad se ha transformado en un buzzword, una palabra de moda que se utiliza más para impresionar que para explicar. Hoy día, todo debe de ser o decimos que es “sostenible”: el transporte público, los alimentos de proximidad, los electrodomésticos, el turismo,… pero realmente, a qué nos referimos? Y en el ámbito pesquero, ¿pesca sostenible, pesca responsable?

Pesca Sostenible
Autor: Sven Kleinscmidt
Fuente:http://pixabay.com

Sostenibilidad Pesquera: un concepto en continua evolución

Determinadas organizaciones describen la pesca sostenible como aquella actividad pesquera desarrollada por la flota artesanal o por la flota que emplea artes menores; equiparando un proceso sostenible con aquellas actividades desarrolladas con unas prácticas más primarias. De esta similitud resultan dos grandes contradicciones, la primera es el desacertado pensamiento que sostenibilidad y progreso son antagónicos. Y la segunda, es el hecho de sustentar el concepto de sostenibilidad pesquera sobre el de pesca artesanal, un concepto que ni siquiera la FAO ha sido capaz de definir a nivel internacional.

En efecto, en el intento de definir qué es la pesca artesanal, cada país aplica sus propios y diversos criterios -principalmente el tamaño del barco, el tonelaje bruto, el tipo de artes de pesca o especies objetivo y la duración de las mareas-. Generalizando, es frecuente decir que la pesca artesanal emplea artes de pesca pasivos para desarrollar la actividad extractiva, aunque no es norma. Se clasifican como artes pasivas aquellas en que la captura se fundamenta en el movimiento de las especies hacia el arte, no hay persecución -nasas, trasmallos, palangres,..- Y como artes activas, aquellas en que la pesca se basa en la búsqueda y captura dirigida del recurso pesquero -arrastre, cerco para túnidos y pequeños pelágicos…-. En comparación, el uso de artes pasivas supone un coste energético menor, ya sea en términos de esfuerzo físico del pescador como de combustible utilizado por la embarcación pesquera.

En particular en el Mediterráneo, en el año 1998 en el marco del proyecto FAO-COPEMED, con el objetivo de llevar a cabo un estudio regional Mediterráneo, se encontraron ante la necesidad de acordar una definición de pesca artesanal. De manera que delimitaron la pesca artesanal como todos los métodos de pesca, excepto los que emplean: artes de arrastre, artes de cerco para pelágicos (exceptuando la pesca de la luz), así como todas aquellas artes que tengan como objetivo las grandes especies migratorias como son los túnidos y especies afines -redes de cerco, palangre, redes de deriva, almadrabas, cañas y curricanes-, dragas hidráulicas para moluscos y grandes palangres utilizados por la flota marroquí. En otras palabras, no consideraron que todas las pesquerías desarrolladas por un arte pasivo fuese pesca artesanal, ni que todas las pesquerías artesanales emplearan artes pasivos (como la pesca de la luz). Sino que es una clasificación más compleja, en la que influyen tanto las características técnicas de los buques y artes, así como múltiples factores y particularidades regionales de carácter socioeconómico.

A nivel de la Unión Europea, actualmente está en la fase final de la negociación del FEMP -Fondo Europeo Marítimo y de la Pesca-, es decir, el instrumento económico que desarrollará la Política Pesquera Común en el período 2014-2020. Uno de los puntos clave a debate, por su alta repercusión en la distribución de fondos, es la definición de pesca artesanal. En concreto, una de las propuestas es la definición de pesca artesanal como aquella con un máximo de 12 metros de eslora versus otras peticiones de considerar flota artesanal a los buques de hasta 15 metros de eslora o de marea diaria.

Introducida la complejidad y heterogeneidad de criterios en definir la pesca artesanal, se pone de relieve la inexactitud de adjudicar el concepto de pesca sostenible directamente a la flota artesanal.

Pero entonces ¿qué es la sostenibilidad pesquera, en que se fundamenta? En este sentido, el post de la semana que viene continuará con la evolución del concepto sostenibilidad en el ámbito pesquero. ¡Os esperamos!

Enlaces de interés:

Autora: Montse Bargalló Boronat

Fotografía: Marta Conchillo

¡Comenta desde tu cuenta de Facebook!

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here