Nueva Moda en el mundo del SIG : Los penes cartográficos

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Cada profesión tiene sus pros y sus contras, y en el mundo del SIG, la del cartógrafo, tiene el inconveniente de que terminas volviéndote un auténtico voyeur del territorio. Es increíble la cantidad de sorpresas que te encuentras detrás de cada capa cartográfica y cada imagen aérea. Supongo que esto es lo que hace a los giseros ser tan curiosos.

Así que os acerco a una de las modas que más me han impactado en el mundo del SIG: la digitalización de penes. Sí, has leído bien, digitalización de penes. Miles de penes pueden ser vistos mediante imágenes aéreas en nuestros mapas. Si fuera un extraterrestre no sé qué pensaría cuando me acercara a un planeta y contemplara el calibre y detalle de tanto pene esparcido por doquier. Reconozco que los hombres alardeamos de nuestras partes más pudorosas, pero ¿tanto como para dejar constancia de ellas desde el espacio? ¡Me parto de risa!

Tal vez no lo hayas visto nunca, pero hay infinidad de páginas dedicadas a esta temática, así que os hago un recorrido de las que más me gustan para el día en que os sintáis creativos y queráis manifestaros por la geografía.

Todo empieza cuando un quinceañero decide colocar en el tejado de su casa un falo enorme para ser visto desde las alturas. Daniel el travieso se queda corto con lo que le hacía al señor Wilson en la mítica serie de dibujos.

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Fuente : Fuente: The Guardian 

Al joven Rory McInnes, autor de esta obra maestra, le han seguido otros tantos en plena explosión de pubertad. ¿Qué pasa si juntamos a un grupo de quinceañeros aburridos y sin Whatsapp? Que nos dibujan cientos de miembros viriles en el césped de un colegio para que los contemplemos absortos como cuando contemplamos un cuadro en el museo.

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La edad del pavo no tiene la culpa de estas fechorías. Cuando maduramos nos lo curramos un poquito más. ¿Hay algo mejor que hacer esta representación de la masculinidad? Pues sí, combinarla con un deporte nacional: el «fumbol». Penes en un campo de futbol hacen una mezcla explosiva para que la masculinidad sea el centro de atención de miles de personas.¡Qué arte!

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Fuente: Theregister.co.uk 

Y si nos aburrimos y bajamos al descampado de al lado de casa a echar un partido, podemos matar dos pájaros de un tiro y, entre gol y gol, dibujamos otra chorra para que el barrio entero tenga algo de qué hablar.

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Fuente: Seoblackhat.com

 

El «futbol» no es el único deporte vinculado a este fenómeno. Ahora que está tan de moda el running y sus beneficios podemos coger un GPS y dibujar una verga tranquilamente. Esta precisión no la tienen ni las figuras de Nazca…

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Fuente: Que! 

El boom inmobiliario también se suma a esta práctica construyendo casas y calles con formas fálicas gracias al CityEngine de ESRI.

Podemos ver esta práctica creando ciudades virtuales en el mundo de SimCity.
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Fuente: Kotaku.com.au 

Pero en la realidad también se ponen en práctica estas artes plásticas. Antes de compraros una casa ojear a vista aérea vuestro barrio, comparar y si veis algo mejor… comprarlo.

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Fuente: Telegraph.co.uk 

Hasta en el trabajo podemos dibujar pichulas mientras hacemos otras cosas. La agricultura también está en auge con esta práctica. Basta con precisar la técnica del arado y la recolección del cultivo para dibujar un bonito pene ecológico y respetuoso con el medio ambiente. Miedito me daría un remake cartográfico de la mítica película «Los chicos del maíz».

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Fuente: Gooearth.de 

Así que ya sabéis. A partir de ahora, si queréis dejar constancia de algún aspecto personal, basta con practicar y mejorar poco a poco vuestra técnica. Eso sí, si esta moda se convierte en un deporte nacional propongo que una proyección cartográfica cilíndrica medida en metros.

 Y para los que creáis que esto no va a tener futuro en el mundo de los SIGaquí tenéis un visor cartográfico que ilustra el tamaño del pene de los habitantes de cada país. Por cierto, ¿os he dicho que soy natural del Congo?

Autor : Roberto  Matellanes.

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