El Fracking es una técnica que permite extraer el gas de esquistos del subsuelo mediante la facturación hidráulica del terreno.

En primer lugar se perfora el terreno hasta llegar a la roca de esquisto, luego se inyecta a alta presión agua mezclada con sustancias químicas y arena que provoca la fractura de la roca y permite la salida del gas.

En esta imagen vemos la extracción por fracking en Colorado. Fuente: periodicocentral.mx

El gas de esquistos, no es otra cosa que metano, es un hidrocarburo no convencional lo que indica que todavía no ha migrado a la roca almacén y se encuentra entre las fracturas de la roca madre.

La fracturación hidráulica o Fracking se empezó a utilizar en la extracción de hidrocarburos convencionales pero el avance de la tecnología ha permitido aplicar está técnica a gran escala para la obtención de hidrocarburos no convencionales.

En la actualidad la fracturación hidráulica está muy extendida en EE.UU. pero está prohibida en el estado de Nueva York y Francia por los riesgos que conlleva para la salud y el ambiente.

¿Qué riesgos conlleva el Fracking?

Esta técnica tiene numerosos detractores porque acarrea riesgos para el ambiente y la salud como la contaminación del agua, terremotos y fugas de metano.

Esquema de la técnica de fracturación hidráulica y sus impactos ambientales. Fuente: youtube,com

A continuación veremos algunas de las implicaciones ambientales que conlleva esta técnica de extracción.

  • Aguas residuales o de reflujo

Al inyectar la mezcla de agua con aditivos químicos y arena esta vuelve a superficie a alta presión junto al gas.

Se ha estimado que entre el 25% y el 75 % del flowback vuelve a superficie donde se almacena en estanques al aíre libre para su posterior tratamiento y reutilización.

El principal problema es que parte del agua se pierde durante el proceso y como contiene aditivos químicos puede contaminar las faldas acuíferas, además siempre existe el peligro de fuga de los estanques.

La toxicidad de las aguas de reflujo no se puede cuantificar ya que la composición química que se utiliza permanece bajo secreto comercial, pero se conoce que en cada perforación se utilizan 400 toneladas de aditivos químicos una cifra bastante alarmante.

Se ha identificado grandes cantidades de Radón que es un gas altamente cancerígeno, además de sulfuro de hidrógeno e hidrocarburos volátiles.

De otra parte, otro tema de preocupación es las grandes cantidades de agua que se utilizan en el proceso. Se ha estimado que se consumen unos 16 galones de agua por megavatio/hora, unas 4 veces más que en la extracción de hidrocarburos convencionales.

  • Terremotos

En áreas más activas sísmicamente pueden desencadenar terremotos debido a la inyección del líquido a alta presión y la rotura de la roca.

  • Fugas de metano

El metano es el gas que se extrae mediante el Fracking 85 veces más contaminante que el dióxido de carbono como gas de efecto invernadero y se ha estimado que en una extracción escapa entre el 4% y el 8% del gas que se produce a la atmósfera.

Existen muchos defensores del fracking porque genera puestos de trabajo y grandes beneficios económicos.

Además el uso de gas de esquistos se considera un recurso energético de transición para pasar del carbón a las energías renovables y cumplir con el objetivo 7 del Desarrollo Sostenible que dice que para el 2030 todos tenemos que disponer de una energía económica, sostenible y segura.

Autor: Victoria Fernández.

 

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