Imagen del modelo de proyecciónde temperaturas y precipitaciones elaborado por la NASA.
Imagen del modelo de proyección de temperaturas y precipitaciones elaborado por la NASA.

El observatorio climático de la NASA, el Center for Climate Simulation y el Instituto Goddard para Estudios Espaciales (Goddard Institute for Space Studies o GISS, en inglés), de la NASA, ubicado en Nueva York y encargado de monitorizar las temperaturas superficiales globales de manera continua, han publicado distintas conclusiones este mes marcando un cambio de postura frente al calentamiento global. En primer lugar, a finales de septiembre publicó un estudio en el que tras plasmar que la temperatura en 2012 fue superior a la de ese mismo año en el siglo pasado, reconoció que el planeta está viviendo un proceso de calentamiento. Es más, los científicos explicaban que pese a que las oscilaciones en las temperaturas forman parte de los ciclos naturales que afectan al planeta, no cabía duda de que la emisión de gases de efecto invernadero aceleraba el proceso.

Pero más allá de este estudio, la propia NASA se hace eco del estudio aún sin terminar del Intergovernmental Panel on Climate Change (IPCC) que manifiesta que tras años de estudio y de contar con la participación de numerosos científicos independientes, han llegado a la conclusión de que el 95% de las causas que hay detrás del calentamiento del planeta cabe encontrarlas en la acción humana, desde 1950 hasta nuestros días. Asimismo, el estudio pone de relieve que los niveles actuales de dióxido de carbono no tienen predecendetes en la historia, al menos en los últimos 800.000 años. Que se espera que el nivel del mar crezca mucho más rápido que en los últimos 40 años,  superando los 26 cm en el escenario más optimista y los 82 cm en más catastrófico. Se confirma la disminución de los casquetes polares que se ha acelerado durante las dos últimas décadas y, en definitiva, que los cambios vividos por el planeta en los últimos 50 años no tienen comparación posible con otros procesos que se han dado a lo largo de la historia del planeta.

Precisamente, basado en estos datos, el mismo centro de observación de la NASA ha creado un modelo de proyección del aumento de las temperaturas y las precipitaciones en el planeta, que, partiendo de los datos archivos entre 1971 y 2000, hace una recreación de cómo sufrirá el planeta estas circunstancias, imparables si las naciones no toman medidas. En estas estimaciones vemos cómo algunas zonas como el norte de América, especialmente, y Europa se convierten en desérticas mientras que otras como la India y parte de Asia sufrirán precipitaciones importantísimas y grandes desajustes hidrológicos.

Por último, cabe destacar otro dato inquietante recogido en el último AR5, y es la capacidad detectada de los oceános de acumular energía, es decir, calor y que de momento no está afectando al clima, pero se espera que en período de tiempo esa energía se libere provocando la crecida de los mares y su efecto sobre las costas.

El vídeo:

https://www.youtube.com/watch?v=d-nI8MByIL8

 

Más información:

http://svs.gsfc.nasa.gov/vis/a000000/a004100/a004110/

http://climate.nasa.gov/news/988

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