La medusa que jugaba a ser inmortal

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Os presentamos a la medusa inmortal: la Turritopsis nutricula, que aunque se parece a cualquier otra medusa, cuando se reproducen no mueren, sino que vuelven a su forma de pólipo anterior.

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Turritopsis nutricula adulta. Fuente Quo.es

La mayoría de los seres vivos estamos condenados a morir de una u otra manera. Pero este animal es virtualmente inmortal, virtualmente porque puede ser asesinado por un yunque como cualquier cosa del universo, pero no puede morir de viejo. Y esto no significa que no envejezca, sino algo mucho más extraño y fascinante: cuando llega a viejo, rejuvenece.

Esta  especie de medusa llamada Turritopsis nutricula, es un hidrozoo, o sea, un animal marino de unos milímetros de largo y casi transparente, y es el único ser viviente que los científicos consideran que ha logrado engañar a la muerte ya que cuando alcanzan su madurez sexual, revierte completamente su estado hacia una nueva pubertad.  Volviendo a empezar casi desde cero. No sólo sus características sexuales cambian, sino que, por ejemplo, pasan de tener casi 100 tentáculos a tener sólo unos pares, para luego volver a comenzar todas las etapas de crecimiento (y decrecimiento, otra vez).

Ejemplar de Turritopsis nutricula. Fuente curiosidadsq.com
Ejemplar de Turritopsis nutricula. Fuente curiosidadsq.com

De una forma similar en que una serpiente pierde su piel sin dejar de ser ella misma, estas medusas se renuevan completamente. En otras palabras: les crece un nuevo cuerpo desde el interior de sí mismos, pero son siempre el mismo individuo.

¿Cómo consigue ser inmortal?

Esta medusa inmortal tiene un diámetro de 4-5 mm. Su figura es alta y acampanada con paredes finas y uniformes. Llega a ser madura sexualmente después de pocas semanas de vida. Generalmente  las medusas mueren después de propagarse; sin embargo, la Turritopsis nutricula ha desarrollado la capacidad de volver a un estado de pólipo. Vuelve a “nacer”.

Esto se realiza mediante un cambio de células en su zona externa (Exumbrella). La capacidad de invertir el ciclo de vida es probablemente única en el reino animal, y permite a esta medusa evitar su muerte, es biológicamente “inmortal”.

Los detalles de este proceso pueden leerse en inglés en Developmental Biology.

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Detalle exumbrella de Turritopsis nutricula. Fuente madridmasd.org

La Turritopsis nutricula se encuentra en todos los océanos del mundo en aguas templadas o tropicales, desde Panamá hasta Japón, pero también se ha encontrado en el Mar Mediterráneo en las costas de Italia y España. Esta importante colonización se cree que es debida a la dispersión de las mismas por los barcos que navegan por diferentes mares y descargan los tanques de lastre en diferentes zonas.

Esta especie de medusa inmortal no es la única idea en la naturaleza que parece alcanzar la inmortalidad (o lo más parecido a ella): en el reino vegetal, no sólo las semillas pueden permanecer en suspensión animada durante siglos para luego vivir como si nada, sino que también hay especies de álamos que comparten las raíces y el ADN, por lo que, biológicamente, cada árbol es sólo una extremidad de un organismo gigantesco (un bosque) que, hasta donde sabemos, puede vivir al menos 80 mil años. Por otro lado, también existen colonias clonales como estas pero de algas, con más de 100 mil años de edad.

Fuentes:

Autor : Alejandro Dimas. 

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Ingeniero en Geodesia y Cartografía por la Universidad Politécnica de Valencia, Máster en Geotecnologías Cartográficas en Ingeniería y Arquitectura por la Universidad de Salamanca. Durante 2007 y 2008 trabajó como topógrafo para el proyecto CartoCiudad en el Instituto Cartográfico Valenciano. Ha colaborado con el departamento de Ingeniería Cartográfica, Geodesia y Fotogrametría de la ETSIGCT (UPV) durante 2009 y 2010, realizando tareas de corrección radiométrica y geométrica de fotogramas y llevando a cabo la armonización de los modelos de datos de cartografía urbana para la administración local. Trabajó como técnico de investigación en el Instituto de Desarrollo Regional realizando tareas de corrección topológica de la Base Cartográfica de Castilla-La Mancha durante 2011. Actualmente trabaja como técnico en TICAL-geo llevando a cabo tareas de actualización cartográfica para BTN25. En Geoinnova imparte, además, el curso el curso PostreSQL/PostGIS: Iniciación a las bases de datos espaciales y el Taller de Geomarketing con ArcGIS: Determinación de ubicaciones óptimas para la apertura de instalaciones comerciales.

4 Comentarios

  1. Esto me recuerda al tema de los telómeros, que son los responsables del envejecimiento celular. Pero casi que nacer cada dos por tres me gusta más que ser inmortal 😀
    Muy interesante la medusa Alejandro!!!

    • Gracias por tu comentario Roberto,
      Las principales cuestiones de “renacer” serían ¿podríamos hacerlo cuando quisiéramos? y ¿nos acordaríamos de todo lo anterior?
      De todas formas creo que no me cambiaría por la medusa,sería una vida algo monótona, jeje.

  2. Requeriríamos de conocer la totalidad de las moléculas de superficie de la membrana celular(las que se conocen actualmente no superan el 1%) y partiendo de este dato, se estimularía a las moléculas que interfieren en los procesos de envejecimiento a nivel molecular; en cuanto a la conservación de la información -conocimientos adquiridos- tal vez sea posible solo que es necesario investigar la función de cada molécula de superficie (99%)

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