La Huella Hídrica siempre estuvo ahí

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (5 votos, media: 5,00 sobre 5)
Cargando…

La metodología de la Huella Hídrica parece estar hoy más que nunca en boca de todos. En el sector ambiental es un tema de moda, más aún tras la reciente publicación de la norma ISO de huella del agua. Existen todo tipo de puntos de vista, a favor y en contra, diferentes metodologías, pero la verdad es que es el producto de algo que ya venimos haciendo desde hace siglos; tratar de gestionar este preciado y limitado recurso de la mejor manera posible, en favor de nuestros intereses.

Lo que pasa es que esos intereses también han evolucionado a medida que nuestra sociedad ha evolucionado. Pero siempre hemos intentado poner medios para gestionar el agua. La Huella Hídrica, de una forma u otra, siempre estuvo ahí.

  • Desde las primeras civilizaciones el hombre siempre buscó lugares con agua, originándose las primeras civilizaciones entre los ríos Tigris y Éufrates. Siempre ha sido el recurso fundamental para cubrir nuestras necesidades básicas. Seguramente la ciudad/pueblo desde la que leas esto nació en ese preciso lugar por algún motivo relacionado con el agua.
  • En el antiguo Egipto ya habían comenzado a actuar a nivel de cuenca, dominando las aguas del Nilo para poder sobrevivir. Desde tiempos primitivos ya contaban con figuras administrativas cuyo cometido era controlar las crecidas del río y desarrollar sistemas de canalización que permitieran llevar el regadío a las tierras, y dispositivos para llevar un control de los niveles alcanzados por el río cada año, los llamados “Nilómetros” algunos datan de más de 4000 años de antigüedad. Ya entonces hacían más o menos lo que hacen nuestras confederaciones hidrográficas hoy en día.
  • Algunas civilizaciones precolombinas como los Incas tenían el reto de dominar el agua en un relieve altamente irregular, donde el agua es difícil de controlar entre los escarpados valles andinos. Por ello crearon canalizaciones y terrazas en las laderas que permitían aprovechar mejor el agua y aumentar su producción agrícola, mejorando así las condiciones de vida de su pueblo.
Huella Hídrica
Acueductos romanos de Santa Lucía (Cádiz), con Vejer de la Frontera al fondo. Autor: Alejandro Fernández.
  • De todos es sabido que los romanos fueron unos auténticos maestros en lo referente al dominio del agua. Y no hace falta irse a Roma para ver algún ejemplo de infraestructuras hidráulicas adelantadas a su tiempo. En muchos rincones de nuestra geografía, como en la pequeña localidad de Santa Lucía en la provincia de Cádiz, ya habían creado acueductos para optimizar el regadío de la zona y posteriormente se aprovecharon esos acueductos para, aprovechando el desnivel, instalar molinos de agua para la producción de harina. Una vez más, optimizar los recursos hídricos para la producción de alimentos y consecuentemente mejorar de la calidad de vida de los habitantes.
  • En las zonas más desérticas de la India se han hecho desde hace siglos auténticas maravillas para recolectar agua de lluvia y poder disponer de ella todo el año. Un ejemplo son los “kunds”, impresionantes construcciones que pueden captar agua de lluvia mediante canalizaciones a decenas de kilómetros para almacenarla en asombrosas estructuras impermeabilizadas a la perfección poder abastecer a pueblos enteros en épocas de sequía. Ya en 1847 los expertos locales, sin influencia de colonias extranjeras, crearon la primera facultad de ingeniería en su pueblo, en mitad del desierto.

Y así llegamos hasta nuestros días, heredando ese conocimiento de cientos de años. La ingeniería hidráulica siempre ha estado ahí, modificando nuestra Huella Hídrica a lo largo de la historia. Cuando hablamos de agua o de Huella Hídrica, no podemos olvidar que ingeniería y gestión van de la mano,  ya que uno de los pilares básicos para mejorar la gestión del agua es la ingeniería.

Fuente: https://www.flickr.com
Fuente: https://www.flickr.com

La Huella Hídrica es una herramienta de gestión que surge tras siglos de tratar de dominar el agua y hacer con ella lo que más nos favorezca. Tras este largo aprendizaje y gracias al trabajo de expertos en agua desde la prehistoria hasta nuestros días, tenemos la oportunidad de conocer dónde, cómo y en qué cantidades estamos consumiendo y/o contaminando agua. Pero la Huella Hídrica va más allá, también nos permite conocer de qué modo esa actividad está causando un impacto no sólo sobre el propio recurso y su entorno natural, sino sobre nuestra sociedad, nuestra economía, nuestros alimentos, nuestra higiene…

El ritmo de crecimiento de nuestra población y nuestra sociedad de consumo ha llegado a un punto en el que no hay otra opción que gestionar el agua de manera eficiente para hacer que este mundo en el que vivimos sea sostenible. A pesar de nuestra historia en dominio del agua, se han cometido auténticas atrocidades por no aprovechar el agua en favor de la erradicación del hambre y la malnutrición, o la conservación de nuestros ecosistemas, fundamentales para nuestra existencia, y sí en favor de la sobreexplotación para producir más y más. Se debe actuar inteligentemente y de manera integradora.

Representación gráfica de un kund: Los 4 lados representan las escaleras y los árboles sobre ellas, las 4 esquinas las flores que nos ofrecen sus fragancias, y en el centro el agua como el centro de nuestras vidas. Fuente: https://www.ted.com
Representación gráfica de un kund: Los 4 lados representan las escaleras y los árboles sobre ellas, las 4 esquinas las flores que nos ofrecen sus fragancias, y en el centro el agua como el centro de nuestras vidas.
Fuente: https://www.ted.com

La Huella Hídrica, aunque siempre haya estado ahí, hoy nos ofrece la oportunidad de utilizar su metodología, fruto de todo este conocimiento y la experiencia, para conseguir una gestión eficiente de este recurso limitado e imprescindible.

Consulta nuestra formación para convertirte en un experto calculando la huella hídrica.
BANNER HUELLA HÍDRICA

Autor: Alejandro Fernández.

Artículo anteriorTESLA crea una batería para los hogares
Artículo siguienteLa NASA confirma que el terremoto de Nepal alteró la atmósfera de la Tierra
Licenciado en Geografía con Máster en ingeniería y gestión medioambiental y Certificado de Aptitud Pedagógica. Ha trabajado para la administración, instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía durante 3 años durante los cuales continuó formándose en áreas de medio ambiente y gestión de aguas. Tras especializarse en gestión ambiental mediante la realización del máster, realizó 1 año de labores como técnico ambiental en Emasesa (Aguas de Sevilla) en donde se especializó en gestión sostenible de los recursos y Huella Hídrica, desarrollando un exhaustivo y minucioso trabajo de investigación en contacto con expertos y organismos internacionales como la Water Footprint Network, sentando las bases de una futura puesta en práctica y aplicación en cualquier empresa. Posteriormente, ha seguido labrando su trayectoria como profesional independiente en labores de consultoría ambiental y formación medioambiental y de idiomas, y en la actualidad trabaja para la empresa holandesa www.goodstuffinternational.com trabajando en diversos proyectos relacionados con la gestión sostenible del agua en diferentes partes del mundo.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here