El pasado día 1 de agosto, tras varios años de elaboración, se publicó finalmente la norma ISO 14046: “Water Footprint, principles, requirements and guidelines”, es decir, la primera norma referente a la Huella Hídrica, tras la creación del concepto por el profesor A.Y. Hoekstra en 2002.

El desarrollo y documento final de la norma, que puede ya consultarse en inglés, ha llevado unos 5 años de trabajo, y el resultado no ha dejado a nadie indiferente en el mundo de la gestión sostenible del agua. A continuación remarcaremos algunos de sus aspectos más importantes.

  • La nueva norma ISO ha sido desarrollada sin tener en cuenta el criterio técnico de muchos expertos en aguas u organizaciones pioneras en este concepto, como la Water Footprint Network, que pese a estar presente en muchas reuniones, no fue invitada a participar de manera activa.
  • La nueva norma ISO se basa en el concepto de Análisis de Ciclo de Vida (ACV), por lo que para entender esta norma es fundamental leer y comprender previamente la normas ISO 14040 y 14044 que describen los principios, marcos de trabajo requisitos y líneas directivas del Análisis de Ciclo de Vida.
  • En la nueva norma ISO desaparecen muchos de los términos más familiares para los que han trabajado en Huella Hídrica, como los del agua azul, verde y gris o el de productividad del agua, y sí una nueva serie de términos relacionados con el enfoque ACV como impactos medioambientales, o indicadores como “huella hídrica de eutrofización” o “huella hídrica de ecotoxicidad”, por poner algunos ejemplos.
  • En la nueva norma ISO no se tienen en cuenta criterios socioeconómicos, se centra en el estudio de la calidad del agua y en el impacto ambiental sobre el entorno.

Huella Hídrica

Sin embargo, al decir esto se puede tender a pensar que ahora nos encontramos ante un enfrentamiento entre dos metodologías, y que pelearán para ver cuál es mejor. Pensar eso es un error.

No conviene dejarnos engañar por esa confusión. Estamos hablando de la gestión del recurso más importante que tenemos, el agua, por lo que hay que ver las cosas con otra perspectiva.

La metodología “tradicional” de la Water Footprint Network ya ha sido aplicada en numerosas ocasiones, y se ha ido puliendo con el tiempo, hasta llegar a un punto hoy en día en el que ha definido la escala a nivel de cuenca como la más efectiva a nivel de integrar a todos los actores implicados y servir como herramienta para una mejor asignación de los recursos hídricos.  De todos modos, su manual explica cómo realizar cálculos de Huella Hídrica a cualquier escala.

Huella Hídrica

La metodología propuesta por ISO acaba de llegar y aún están por conocer sus primeras aplicaciones prácticas. A priori su enfoque será más dirigido a productos, aunque muchas empresas comenzarán a utilizarlo en otro tipo de operaciones. ISO tiene mucho poder y seguramente su metodología adquiera mucho peso con el tiempo, pero tampoco puede dar respuesta a todos los problemas de la gestión sostenible del agua, que implica muchas cosas que no son propiamente agua.

Como conclusiones, podemos decir que:

  • Lo importante es determinar para qué queremos realizar el estudio de Huella Hídrica. A partir de ahí definiremos la metodología que más nos conviene
  • En numerosas conferencias y foros se ha dejado muy claro que las dos metodologías pueden ser compatibles, de hecho, el método de cálculo de la WFN se puede utilizar en la ISO.
  • ISO necesita del conocimiento adquirido a lo largo de estos años por la WFN, y la WFN necesita a la ISO para no dejar que su metodología muera, es decir, las sinergias entre las dos metodologías no sólo son factibles, sino necesarias.
  • Hay que evitar la tendencia al enfrentamiento y tender a la integración, lo que nos jugamos es mucho.

Porque si hay algo que adquirirá más peso con el tiempo, sea con la metodología que sea, es la gestión sostenible del agua. Simplemente porque el futuro de la humanidad depende de ello.

En el curso “La Huella Hídrica: Nuevos conceptos, aplicaciones y cálculo” se trata de dar respuesta a todo lo relacionado con el concepto de huella hídrica desde que éste existe. También se explicará con más profundidad las diferencias, semejanzas y sinergias posibles entre ambas metodologías (ISO y WFP), un debate muy vivo a día de hoy y sobre el que conviene estar al tanto.

Autor: Alex Fernández.

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Licenciado en Geografía con Máster en ingeniería y gestión medioambiental y Certificado de Aptitud Pedagógica. Ha trabajado para la administración, instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía durante 3 años durante los cuales continuó formándose en áreas de medio ambiente y gestión de aguas. Tras especializarse en gestión ambiental mediante la realización del máster, realizó 1 año de labores como técnico ambiental en Emasesa (Aguas de Sevilla) en donde se especializó en gestión sostenible de los recursos y Huella Hídrica, desarrollando un exhaustivo y minucioso trabajo de investigación en contacto con expertos y organismos internacionales como la Water Footprint Network, sentando las bases de una futura puesta en práctica y aplicación en cualquier empresa. Posteriormente, ha seguido labrando su trayectoria como profesional independiente en labores de consultoría ambiental y formación medioambiental y de idiomas, y en la actualidad trabaja para la empresa holandesa www.goodstuffinternational.com trabajando en diversos proyectos relacionados con la gestión sostenible del agua en diferentes partes del mundo.

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