Abejas, ¿Cómo se comunican ante situaciones de peligro?

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Es bien sabido que las abejas constituyen grupos sociales. La comunicación y la interacción son los elementos que construyen una sociedad. Y cuando hablamos de grupo social nos referimos no solo a los seres humanos, sino también a las sociedades de animales.

Abejas forman sociedades y se defienden unas a otras.
Panal de abejas que muestra como constituyen una sociedad semejante a un organismo. Fuente: http://www.imagenessincopyright.com/

A cada animal le es inherente un tipo de comunicación -que involucra interacción- de una complejidad tal que recién ahora los científicos están descubriendo que va mucho más allá de lo que se había pensado.

Este es el caso particular de ciertos insectos tales como las hormigas, las termitas y las abejas. Éstas poseen formas muy complejas de comunicación para prevenirse y de las que en gran medida depende la supervivencia del grupo. Estas sociedades funcionan de manera tan articulada, que hasta llegan a percibirse a sí mismas como un solo organismo.

Por ejemplo, las abejas utilizan una forma de comunicación que se conoce como la danza de las abejas. Se trata de un «baile» constituido por una serie de movimientos y señales que son observadas e interpretadas por sus compañeras para avisar de la distancia y el lugar en el que se encuentra el néctar de que se alimentan, para que otra pueda ubicar la fuente de suministro.

En estos últimos años, los científicos -fascinados por tales complejas formas de comunicación- han descubierto que hay muchísimas otras maneras en las cuáles se trasmiten la información entre ellas: las abejas pueden advertirse unas a otras de los peligros mediante señales específicas que discriminan a qué tipo de riesgo pueden hallarse expuestas.

Se trata de la capacidad de diferenciar mediante señales específicas distintos tipos de emergencias que podrían afectar a la colonia, a las recolectoras que se encuentran fuera de la colmena y también diferenciar el grado y la naturaleza del peligro.

Hace 6 años, James Nieh, profesor de biología en la universidad de San Diego, reveló que cuando las abejas europeas de la miel – Apis Mellifera– descubrían una amenaza o eran atacadas, regresaban a la colmena para dar la señal de aviso a fin de proteger a sus compañeras.

Ésta advertencia servía para que las abejas recolectoras frenaran las danzas que realizaban para el reclutamiento de individuos para la recolección.

Apis cerana
Un trabajador adulto de Apis cerana. Photograph by Charles Lam via Flickr, CC-BY-SA-2.0.

Luego de este descubrimiento, el científico se propuso averiguar si otras especies de abejas también manifestaban un comportamiento semejante. En colaboración con la Academia China de Ciencias y el Instituto de Investigación de Abejas del Este, llevó adelante su investigación en la Universidad Agrícola de Yunnan, estudiando otra especie: Apis Cerana, la cual es una variedad asiática de abejas de la miel que puede encontrarse desde Asia Meridional y Oriental,y desde la India hasta Chian y Japón, o sea una especie muy adaptativa y común.

Esta variedad es ideal para ser investigada sobre éste tema, ya que es el blanco de varias especies de avispas gigantes de gran tamaño y muy combativas.

Por ejemplo, los avispones asiáticos son auténticas máquinas de guerra, debido a su gran tamaño, agresividad y porque son ávidos depredadores.

Avispón Asiático o Vespa Mandarinia
Avispón Asiático. El mayor depredador de la abeja. Fuente:http://coronaapicultores.blogspot.com.ar/search/label/enemigos%20de%20las%20abejas

Otra de las especies que constituyen un gran peligro para la Apis Cerana es la Vespa Mandarinia, comúnmente conocida como “the yak-killer”(la asesina de yaks). Éstas pueden llegar a tener 8 cm de envergadura alar, lo que los convierte en los avispones más grandes del mundo.Son tan brutales y poderosos que tan solo un grupo de 30 de ellos puede acabar con una colonia de 30.000 abejas en algo más de 3 horas.

Otra de las especies de gran peligrosidad es la Vespa Velutina , que si bien tiene un tamaño menor, es más agresiva. En su rol de depredadoras de las abejas, éstas dos especies de avispones no discriminan entre abejas solitarias o colmenas enteras cuando lo que está en juego es la supervivencia de la siguiente cohorte de avispones.

Los resultados de ésta investigación fueron publicados hace pocos días en la revista PLOS Biology. Apis Cerana pueden emitir distintas clases de señales mediante vibraciones que dan la alarma cuando es atacada por alguno de sus temibles enemigos.En palabras del investigador James Nieh:

“en tanto un depredador es mayor, también lo es la amenaza, por lo que la hipótesis que planteábamos fue que, en base a la magnitud del peligro las señales producidas por las abejas habrían de diferir en intensidad. Sin embargo nos quedamos perplejos al comprobar no únicamente una variación en la magnitud de la señal. Además, las abejas son capaces de distinguir amenazas y emitir diferentes tipos de señales de alarma”.

Un vez que detectan el peligro, dan una señal de alarma que se trasmite en la colonia a través de un pulso vibracional por lo general mediante un cabezazo.

Abejas y su mecanismo de defensa
las abejas se defienden de sus agresivos depredadores mediante cabezazos entre ellas.
Fuente:http://elblogdetradux.blogspot.com.ar/2013/01/las-avispas-del-infierno.html

Afirma Nieh «la información se transmite entre emisor y receptor a través de sus respectivas cabezas y los resultados son diferentes dependiendo del tipo de peligro y la situación.»

Diferentes tipos de señales, manifiestan respuestas distintas y adecuadas a cada situación. Por el momento, se trata del mecanismo de señalización de alarma más elaborado que se haya estudiado en insectos sociales.

 Fuente: National Geographic.

Descubre más en nuestro blog sobre las abejas y su biodiversidad

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