Gestión forestal sostenible: un concepto multidimensional

La gestión forestal sostenible (GFS) está vinculada con los aspectos sociales, legales, técnicos, administrativos y científicos relacionados con los bosques plantados y naturales. Asimismo, tiene en cuenta el accionar humano intencional para beneficiar los ecosistemas forestales y sus funciones y las especies de valor social o económico entre otras muchas intervenciones´.

Bosques: gestión forestal sostenible
La gestión forestal sostenible es un concepto multidimensional y cada vez más complejo.
Fuente: http://zonaforestal.es

Según las Naciones Unidas, la gestión forestal sostenible es

” un concepto dinámico y evolutivo que tiene por objetivo mantener y mejorar los valores económicos, sociales y ambientales de todo tipo de bosques para las generaciones presentes y futuras”.

Una definición que se adapte a nivel global es prácticamente imposible debido a la gran diversidad de los bosques, condiciones y contextos socioeconómicos. Las personas ocupan un lugar fundamental en la GFS, ya que se trata del cuidado de los bosques para beneficio y futuro de la humanidad.

La GFS se caracteriza por ser un concepto multidimensional y multipropósito.  Vale destacar que los bosques cumplen una diversidad de funciones tales como la conservación de la biodiversidad, protección de agua y suelo y como producción. También desempeñan cometidos de contenido cultural y espiritual.

Debido a su flexibilidad y amplias capacidades, se requiere que los valores asignados los bosques sean preservados perpetuamente. Particularmente cuando cumplen más de un objetivo, éstos biomas son designados como bosques multipropósito.

A pesar de ello, es habitual que se requiera escoger entre una o varias de éstas funciones. Cuando esto ocurre, siempre las decisiones van en beneficio o detrimento de unas o las otras, generando perjuicios o ventajas que requieren compensación. Consecuentemente se presentan conflictos entre los distintos actores debido a intereses competitivos.

La gestión forestal sostenible funciona como una herramienta de compensaciones y persigue el equilibrio entre la diversidad de contextos socioeconómicos y ecológicos. Para ello se vale de

  • Metodologías participativas de planeamiento e implementación de la GFS a fin de legitimar intervenciones y gestionar intereses en conflicto.
  • Conocimiento tradicional y científico a disposición.
  • Cuando se requiera, el uso de tecnología de punta.
  • Sistemas eficientes de aplicación.

Evolución de la gestión forestal sostenible

Dentro del campo científico relativo a lo forestal, la noción de sostenibilidad irrumpió con el objeto de reafirmar la explotación de la madera y legitimar los objetivos de rentabilidad. Sin embargo, en los últimos años la gestión forestal sostenible se ha expandido para alcanzar los aspectos sociales, culturales y ambientales del bosque.

Por lo tanto, ha aumentado también el contexto de actuación de la GFS. Es decir que todo tipo de bosques naturales, plantados o modificados pueden ser planificados para que cumplan con tales objetivos. Los costes y la complejidad que requiere implementar éstos procesos también se han elevado.

En países donde las prácticas de gobernanza son eficaces, los objetivos nacionales de GFS pueden ser propuestos por la sociedad. Posteriormente serán incluidos en las políticas y los programas forestales intermediando procesos participativos y democráticos.

La ejecución de los objetivos nacionales de GFS no deberían afectar los requisitos económicos, sociales, culturales y ambientales. Por el contrario, los mismos deberían estar incluidos en la legislación nacional. Asimismo, los valores de la GFS deberán irse ajustando con el tiempo tal como el resto de dichos contextos.

La gestión forestal sostenible es un proceso de continua mejora. Comparte esta característica con el resto de las actividades humanas vinculadas a los recursos naturales. A medida que se va incorporando nueva información, la misma deberá tenerse en cuenta para actualizar la GFS.

Si bien el mantenimiento de los bosques debe ser permanente, esto no implica que se mantenga estático. La GFS siempre mantendrá su dinamismo por la intervención del hombre o por los cambios propios de la naturaleza.

Finalmente, la clave para la gestión forestal sostenible es que ayude a mantener la  resiliencia de los bosques para resistir las alteraciones a corto plazo. Y a largo plazo puedan ajustarse a los cambios que sin duda les esperan. Sin dudas la multiplicidad de aspectos involucrados aumenta a medida que el tiempo transcurre y se profundiza el conocimiento acerca de la importancia del bosque.

Fuente: FAO

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