Gestión Forestal : La Seca u Oak decline

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Hoy querría hablar un poco de uno de los principales problemas a los que se enfrenta la gestión forestal en las dehesas ibéricas, la seca. La seca es un fenómeno global, conocido como Oak decline, que ha recibido bastante atención en todo el mundo, desde USA a UK pasando por CanadáAustralia u otros países donde los Quercus son los protagonistas de la mayor parte de los paisajes forestales.

gestión forestal
Autor: blickpixel
Fuente: http://pixabay.com/

La seca es una «enfermedad» compleja (no tanto enfermedad como proceso complejo, desde fenómenos de decaimiento producidos por agentes bióticos y abióticos, hasta el remate, que lo hace un sospechoso habitual, del que luego hablaremos), por su carácter global y con parámetros comunes pero distintos agentes. Y, como sucede casi siempre, España en esto también es una excepción. Si bien hace más de 20 años que se sabe de la participación de Phytophthora cinnamomii, la naturaleza multifactorial del decaimiento de los Quercus ha hecho muy difícil dar con «el culpable» (y es que siempre queremos buscar un culpable cuando, como veremos, hay más).

Esta ha sido la hipótesis más extendida hasta hace poco, la de la existencia de múltiples factores.

Y es que en los últimos años se apuesta dentro de la gestión forestal , como decía antes, por la presencia de un único agente, Phytophthora cinnamomii. Desde hace unos años ha pasado a ser el protagonista de numerosas publicaciones y principal sospechoso. Tanto de los daños a los árboles adultos como al regenerado. Es un hongo que se reproduce mejor en suelos compactos, con tendencia a acumular humedad (y a perderla luego en verano, como sucede en los riberos de nuestras dehesas)

Aunque parece que haya una alta sensibilidad tanto de encinas como de alcornoques, se ha comprobado cómo un estado previo de debilidad favorece el ataque. En cuanto a su combate, una vez infectada una zona parece imposible acabar con su presencia en el suelo (P. cinnamomi puede llegar sobrevivir en suelo  húmedo después de 6 años en ausencia de hospedante).

Pero sí se pueden llevar a cabo tratamientos para minimizar su afección. Entre ellos, los fosfonatos han sido los más empleadas, aunque su efectividad no está demasiado clara. En cualquier caso y por si os interesa, uno de sus principales comercializadores es Curatuárbol  donde os puede informar.

Podéis ver un vídeo sobre su aplicación en este enlace:

A modo de resumen, para su combate se pueden proponer unas cuantas medidas relativamente realizables en las dehesas:

  1. Intentar evitar la entrada en la finca, para lo que lo mejor es evitar las condiciones que favorecen su proliferación: no traer tierra de zonas infectadas, limpiar la maquinaria y aperos que vengan de zonas con infección, crear pediluvios (funcionales, es decir, con suficiente agua) en la entrada de las fincas (de forma que se limpien los vehículos a la entrada) favorecer buenos drenajes del suelo y emplear plantas sin infección a la hora de repoblar
  2. Evitar la compactación del suelo, especialmente en zonas con suelos húmedos, producida en muchas dehesas por una alta carga ganadera.
  3. Asegurar un buen drenaje para disminuir el encharcamiento del suelo que favorecerá la
    capacidad de dispersión de P. cinnamomi.
  4. Aplicar fertilizantes cálcicos al suelo, puesto que Phytophthora es incapaz de vivir en zonas con suelo calizo (ojo, dentro de un orden, puesto que en exceso puede ser dañino para el arbolado, especialmente para el alcornoque, por lo que no hay que emplear más allá de 2Tn/ha de caliza machacada por aplicación)
  5. Evitar el cultivo de tremosilla o altramuz amarillo (Lupinus luteus), puesto que son muy susceptibles y permiten su propagación
  6. No destoconar los árboles muertos, sino cortarlos y realizar una enmienda caliza en el entorno, además de desinfectar todos los calzados y herramientas que estén en contacto con el foco de infección
  7. Favorecer la presencia de hongos micorrícicos (es decir, no dañar los pies de fructificación que se observen, sean de la especie que sea)
  8. No laborear las zonas con infección
  9. Favorecer la regeneración de las dehesas con planta autóctona y adecuadamente protegida a los herbívoros

Os dejo la bibliografía más actualizada en estos dos enlaces, el primero elaborado en el proyecto LIFE BioDehesa, de la Junta de Andalucía y el segundo, el trabajo Dehesas para el futuro de Adena/WWF

Pero como os decía antes, son múltiples las causas que afectan a la sanidad de los Quercus. Para empezar, son muchas otras especies de hongos las que afectan a sus raíces. Otro día hablaremos de las plagas que se ven. Y además, las dehesas, como ecosistema centenario que son, tienen una larga historia y un manejo que no siempre ha sido muy responsable. Una poda moderada ayuda a un buen estado sanitario, pero todos conocemos dehesas donde se han hecho barbaridades.

En fin, que la seca es un desastre, pero que hay formas de combatirla con una gestión forestal adecuada. Espero que el post os ayude.

Un saludo y quedo a vuestra disposición para lo que sea.

Autor:  Dr.Francisco Guil Celada 

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