Las balsas de fosfoyesos de Huelva están presentes hace más de 40 años. El destino de estos residuos tóxicos cobró relevancia en gran cantidad de medios el último tiempo. Según se difundió, el Gobierno dio el visto bueno a un plan de la empresa para tratar la zona, pero que generó gran rechazo en la población.

Los fosfoyesos son residuos industriales. Específicamente, resultan de la fabricación de ácido fosfórico por vía húmeda para la producción de fertilizantes agrícolas.
Durante el proceso se mezcla la roca sedimentaria fosforita con ácido sulfúrico. Una vez filtrado, se logra el ácido fosfórico. El residuo es lo que se denomina fosfoyeso.
Sobre los fosfoyesos de Huelva
Comenzaron a acumularse en 1968 como pirámides junto a cenizas de pirita, uranio natural y metales pesados.
Hasta el año 1997 y cada año, se produjeron 2,5 millones de toneladas de fosfoyesos. El 20% se vertía sin control ni tratamiento. Si bien – sostienen en El País – en las últimas dos décadas se frenaron los vertidos directos, los indirectos continuaron hasta 2010. En ese momento, se detuvo la acumulación de los residuos dado el riesgo evidente.
Un informe de 2011 de la ONG Greenpeace, reveló que en la zona hay presencia de elementos radioactivos y en concentraciones muy elevadas.

Situación actual
Durante los últimos 40 años, se depositaron más de 100 millones de toneladas de fosfoyesos en 1200 hectáreas en marismas del estuario de Huelva. Las consecuencias son a nivel paisajístico, ambiental y social.
La empresa Fertiberia presentó un plan para la restauración de la zona, que obtuvo un primer visto bueno del Gobierno pero con gran rechazo social.
En particular, informan algunos medios, la compañía hizo público que la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) a su propuesta fue favorable por parte del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
Acorde a Fertiberia, su plan cumple con el mandato de la Audiencia Nacional de 2010, además de contar con proveedores de primer nivel y correr con los gastos de la recuperación de la marisma.
A pesar de la propuesta de tratamiento para los fosfoyesos de Huelva, tanto la sociedad, como organizaciones y partidos políticos – agrupados en un Órgano de Participación de los Fosfoyesos, para estudiar y presentar alternativas a los planes de la compañía – aguardan resoluciones de las licencias que faltan, como esperanza para que se impida la materialización del plan de la empresa.
Fuentes: El Mundo / El País / Greenpeace
Es increíble que después de varias décadas, la empresa sigue operando y de mayor capacidad al vertido de fosfoyesos.
Esto se sigue haciendo después de varias sentencias que caen sobre la empresa y no suceda nada.
No sólo eso, tampoco repara los daños que causa.