Bioingeniería para restauración del paisaje: caso práctico de un talud

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¿Qué es la bioingeniería?

La bioingeniería es una disciplina de la ingeniería que utiliza plantas vivas como materiales de construcción, con el fin de que cuando la planta eche raíces cree una unión entre la tierra y las rocas que hacen que la topografía del terreno quede asegurada impidiendo la erosión.

Esta disciplina es muy antigua, pero es recientemente (desde mediados del siglo XX) cuando se ha venido estudiando y aplicando de forma ordenada y específica para solucionar problemas que hasta ahora se venían solucionando mediante materiales inertes como hormigón y similares.

Caso práctico: estabilización de un talud

Un talud es el corte del terreno que queda por ejemplo cuando se construye una carretera y se necesita cortar parte del terreno para mantener la pendiente. Este corte queda “al aire” y si no se estabiliza, puede sufrir derrumbamientos que pueden impedir la circulación por la carretera.

En estos casos se suele utilizar hormigón o revestimientos metálicos para sujetar el terreno, pero la bioingeniería puede aplicarse de forma que el terreno quede sujeto, y a la vez recupere el estrato vegetal  que haga que quede en sintonía con la topografía circundante.

Primero habrá que realizar el replanteo del talud, y hacer el desmonte del terreno, para lo cual es necesaria la actuación de un topógrafo especializado que debería plantear el talud con una pendiente no demasiado pronunciada, de unos 45 grados. Para ello puede ayudarse de una técnica novedosa denominada láser escáner terrestre.

Para la estabilización del talud puede optarse por un entramado de madera que servirá de soporte a la tierra donde posteriormente germinarán las plantas, este entramado es conocido como “muro Krainer” que actuará como un muro de contención del empuje del terreno.

bioingeniería

El muro Krainer se compone de un entramado de troncos (procedentes de especies presentes en la zona de actuación, para evitar rebrotes de especies invasoras) que posteriormente se rellena de tierra donde se asentarán las plantas (ver imagen).

Una vez tenemos el terreno asentado podemos introducir especies forestales de los alrededores (esto es importante ya que no debemos introducir especies foráneas), como estacas de sauce o de chopo (si es el caso), que enraizarán rápidamente y empezarán a hacer su trabajo.

Como conclusión, observamos que casi todo el material utilizado para esta estabilización ecológica de talud proviene de los alrededores de la zona del proyecto, por lo que el ahorro en materiales y transporte es importante. Las únicas piezas “artificiales” son las grapas necesarias para unir la madera del muro Krainer y acero corrugado si es necesario para fijar el muro al talud.

biotecnología

Autor: Damián Rustarazo.

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