Si eres usuario de Google Earth Engine (GEE) y tienes una cuenta no comercial, entonces este artículo te interesa, ya que GEE ha cambiado para siempre las reglas de sus cuentas gratuitas.
El fin del uso sin límites en Google Earth Engine
Durante más de diez años, Google Earth Engine se consolidó como una plataforma clave para el análisis geoespacial en la nube, especialmente en el ámbito científico y académico, gracias a su disponibilidad gratuita para usos no comerciales. Sin embargo, Google ha introducido recientemente un cambio importante: un sistema de niveles de uso con cuotas mensuales de computación. A partir de ahora, los usuarios no comerciales ya no cuentan con acceso ilimitado, sino que deben gestionar cuidadosamente su consumo de recursos.

El nuevo modelo establece límites mensuales basados en unidades de computación. Cuando un usuario supera la cuota asignada, su cuenta pasa a un modo restringido, lo que implica una reducción significativa en la velocidad de procesamiento. Esto introduce una nueva necesidad para la comunidad usuaria: comprender cómo se mide el consumo y aprender a monitorizarlo de forma continua.
Cómo se mide el consumo en Google Earth Engine
La unidad fundamental de medición en Earth Engine es la EECU-hora (Earth Engine Compute Unit-hour). Esta métrica refleja el uso de recursos computacionales en un sistema distribuido. Si una tarea utilizara un solo procesador durante una hora, consumiría una EECU-hora. No obstante, dado que GEE ejecuta los procesos en paralelo sobre múltiples máquinas, el consumo real suele ser mucho mayor, ya que se calcula como la suma del uso en todos los nodos implicados.
Los usuarios pueden analizar el gasto computacional directamente desde el entorno de trabajo. En el editor de código, la opción de ejecutar scripts con el profiler permite observar cuántos EECU-segundos consume cada parte del proceso, lo que facilita identificar cuellos de botella y optimizar el rendimiento. De manera similar, las tareas de exportación, que suelen ser las más intensivas, muestran al finalizar el total de recursos consumidos, proporcionando una referencia clara del impacto real de cada operación.
Sin embargo, para comprender el uso acumulado y controlar la cuota mensual, es necesario recurrir a Google Cloud Console. Desde esta plataforma se puede consultar el total de EECU consumidos durante un periodo determinado, normalmente desde el inicio del mes. Este indicador constituye la métrica más relevante para evitar superar los límites establecidos. Además, el sistema permite distinguir entre consumo interactivo, generado por scripts en tiempo real, y consumo por procesamiento en lote, asociado a exportaciones masivas.

Google también ofrece una alternativa más accesible mediante un cuaderno de Google Colab que permite visualizar el historial de consumo. Tras introducir el identificador del proyecto y autenticar la cuenta, el usuario puede obtener gráficos claros que muestran la evolución del uso a lo largo del tiempo, lo que simplifica considerablemente el seguimiento.
La introducción de cuotas marca una nueva etapa para Earth Engine. Por un lado, los límites buscan evitar usos abusivos y garantizar la sostenibilidad del servicio, manteniendo al mismo tiempo niveles gratuitos relativamente amplios. Por otro, obligan a los usuarios a adoptar prácticas más eficientes y a planificar mejor sus flujos de trabajo.
Este cambio también refuerza la tendencia hacia el uso de ecosistemas computacionales más diversos. Cada vez resulta más recomendable complementar Earth Engine con otras herramientas de computación en la nube y soluciones open-source capaces de gestionar grandes volúmenes de datos geoespaciales.
¿Me tengo que preocupar si estoy aprendiendo a usar GEE?
En general, si eres un usuario que está aprendiendo a utilizar Google Earth Engine, no deberías preocuparte demasiado por el nuevo sistema de cuotas. Los límites gratuitos están pensados precisamente para cubrir usos típicos como seguir tutoriales, probar scripts sencillos, visualizar datos o realizar pequeños análisis. Este tipo de actividades consume una cantidad relativamente baja de recursos computacionales, por lo que la mayoría de personas en fase de aprendizaje no llega a acercarse al límite mensual.
El sistema empieza a ser relevante sobre todo en escenarios más avanzados. Por ejemplo, cuando se realizan exportaciones masivas de imágenes, se procesan grandes volúmenes de datos a escala regional o global, o se ejecutan tareas complejas repetidamente. Estos casos son más habituales en proyectos de investigación intensiva o en aplicaciones operativas, no en el uso cotidiano de quien está empezando.
Además, incluso si en algún momento se supera la cuota asignada, la cuenta no se bloquea ni se pierde acceso a la plataforma. Lo que ocurre es que el sistema entra en un modo restringido que ralentiza la ejecución de las tareas. Una vez que comienza el siguiente ciclo mensual, la cuota se restablece automáticamente y el funcionamiento vuelve a la normalidad.
Por todo ello, para una persona que está aprendiendo, lo más importante no es preocuparse por las cuotas, sino adquirir buenas prácticas desde el principio, como trabajar con áreas de estudio pequeñas, probar los resultados en pantalla antes de exportarlos y optimizar los scripts. Con estos hábitos, es muy poco probable que el nuevo sistema de límites suponga un problema real.

Este artículo se basa en el post “Understanding and Monitoring Earth Engine Quota”, publicado por Spatial Thoughts el 9 de febrero de 2026.
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